Saraguatos

En México podemos encontrar tres especies de monos: Alouatta pigra – mono aullador negro, Alouatta palliata – mono aullador de manto y Ateles geoffroyi – mono araña.

Alouatta pigra – mono aullador negro

Alouatta palliata – mono aullador de manto

Ateles geoffroyi – mono araña

Estas tres especies de monos están consideradas en peligro de extinción en la Nom-059-Semarnat-2001 por lo que su caza, captura y comercio están prohibidas. Sin embargo, en la realidad su situación es muy diferente…
Existen numerosos factores involucrados en la disminución de las poblaciones de los Saraguatos: la destrucción del hábitat, el tráfico de animales para venta como mascotas y la cacería de ejemplares adultos para consumo y abastecimiento de carne de monte.

El cambio de uso de suelo de ecosistemas naturales por pastizales para la ganadería y por plantaciones de monocultivos como la palma de aceite, hule, teca, entre otros, son las causas principales de pérdida de hábitat para los monos.

Según reporta el Programa de Acción para la Conservación de las Especies de primates (PACE), en la década de los setenta, los estados de Chiapas, Campeche y Tabasco contaban con una superficie de selvas tropicales de 8 mil 548.30 kilómetros cuadrados. Entre 1974 y 1986, 60 por ciento de esa superficie de vegetación se perdió (5 mil 112 kilómetros cuadrados) por políticas de uso de suelo. Si las tasas de deforestación continúan a ésta velocidad, se calcula que para 2020 se perderá la totalidad de los hábitats de primates en México, especialmente en Chiapas, Tabasco, Veracruz y Campeche.

De acuerdo con los cálculos de Cuarón (1991), entre 1974 y 1986 un total de entre 53 mil 230 y 61 mil 330 monos aulladores y entre 79 mil 840 y 92 mil monos araña fueron eliminados debido a la deforestación en Chiapas, Tabasco y Campeche.

Otro problema que viven estos monos, el tráfico ilegal de especies. El tráfico de especies ocupa el tercer lugar del comercio ilícito en México.

Las tres especies de monos que se encuentran en nuestro país, a pesar de estar protegidas forman parte de las especies más comunes en el mercado negro; éstos son capturados para el comercio como mascotas. Para capturar a la cría es necesario matar a la madre y en algunas ocasiones a la tropa entera. Por cada mono que es vendido, otros tres mueren en captura, acopio y distribución (SEMARNAT, 2009).

El mono aullador negro Alouatta pigra es la especie que habita las selvas de la región de Palenque, por ello, es la especie que describiremos a continuación y nos referiremos a ella como mono Saraguato.

Descripción

El mono Saraguato es una especie robusta y pesada. Mide entre 110 y 130 cm de longitud total y su cola es ligeramente más larga que la cabeza y el tronco juntos, se caracterizan por su pelaje denso, suave y de color negro brillante, largo especialmente en la parte del mentón donde forma una barba. La cabeza es grande, con un rostro relativamente plano y una mandíbula prominente. Las manos están provistas de cinco dedos, aunque el pulgar no es oponible.

El macho es más grande que la hembra. Las hembras pesan aproximadamente 6.5 kg y los machos pueden llegar a pesar hasta 11 kg. La cola es prensil y se encuentra sin pelo en la parte inferior, con ésta se ayudan para sujetarse a las ramas mientras se desplazan, cuando duermen y cuando se alimentan.

Los machos presentan desarrollado el hueso hioides de la garganta formando una caja de resonancia que le permite emitir su característico aullido para avisar su ubicación a otros grupos de monos, de ahí su nombre de mono aullador. Las hembras también son capaces de emitir aullidos, aunque no son tan potentes como los de los machos, ya que éstas no poseen ésta adaptación anatómica.

Las vocalizaciones se pueden escuchar a varios kilómetros de distancia y cumplen la función de comunicación para evitar enfrentamientos entre tropas. Los machos suelen vocalizar al amanecer y al atardecer, que es cuando se desplazan. Ocasionalmente también aúllan durante el día como resultado de perturbaciones como lluvias torrenciales, por la presencia de humanos y por la cercanía de otros grupos de monos.

Los Saraguatos forman pequeños grupos sociales llamados tropas, formadas por seis o siete individuos, conformadas -generalmente- por uno o dos machos adultos, unas 2 a 3 hembras adultas y unos 2 a 3 juveniles e infantes. Aunque pueden encontrarse tropas más numerosas, como un mecanismo de adaptación, debido a la destrucción de su hábitat en ésta zona. También es común encontrar individuos aislados, tanto hembras como machos juveniles.

Distribución

El mono Saraguato habita en selvas tropicales lluviosas y semitropicales. La altitud es un factor limitante en su distribución por lo que se encuentran por debajo de los 330 m, y en temperaturas promedio desde 25 °C. Ésta distribución geográfica restringida muestra que es una especie endémica de la región de Mesoamérica.

Se encuentra distribuido en Guatemala, Belice, probablemente Honduras y en el sureste de México: Tabasco, Campeche, Chiapas (zona norte) y en la península de Yucatán.

Según se informa en el Programa de Acción para la Conservación de las Especies de primates (PACE) en México, ésta especie se ha detectado en los estados de:

Quintana Roo en la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an y en las áreas de Protección de Flora y Fauna Otoch Ma´ax Yetel Kooh y Yum Balam.

En Campeche en la Reserva de la Biosfera Calakmul y Reserva de la Biosfera Los Petenes.
En Tabasco en la Reserva de la Biosfera Pantanos de Centla y Área de Protección de Flora y Fauna Laguna de Términos y la Región de los Ríos. Además, se observan en fragmentos de vegetación y plantaciones forestales comerciales en Balancán, Tenosique y Emiliano Zapata.

En Yucatán los encontramos en el área de Protección de Flora y Fauna Balaan Kaax y Parque Nacional Dizibilchaltun.

Y en Chiapas en las áreas de Protección de Flora y Fauna Chankin, Nahá, Metzabok, Cascadas de Agua Azul, en Parque Nacional Palenque, Monumentos Naturales Bonampak, Yaxchilán y Reservas de la Biosfera Montes Azules, Lacantún y Chankin, así como Playas de Catazajá.

Hábitos

El mono Saraguato habita en selvas tropicales lluviosas y semitropicales. La altitud es un factor limitante en su distribución por lo que se encuentran por debajo de los 330 m, y en temperaturas promedio desde 25 °C. Ésta distribución geográfica restringida muestra que es una especie endémica de la región de Mesoamérica.

Se encuentra distribuido en Guatemala, Belice, probablemente Honduras y en el sureste de México: Tabasco, Campeche, Chiapas (zona norte) y en la península de Yucatán.

Según se informa en el Programa de Acción para la Conservación de las Especies de primates (PACE) en México, ésta especie se ha detectado en los estados de:

Quintana Roo en la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an y en las áreas de Protección de Flora y Fauna Otoch Ma´ax Yetel Kooh y Yum Balam.

En Campeche en la Reserva de la Biosfera Calakmul y Reserva de la Biosfera Los Petenes.
En Tabasco en la Reserva de la Biosfera Pantanos de Centla y Área de Protección de Flora y Fauna Laguna de Términos y la Región de los Ríos. Además, se observan en fragmentos de vegetación y plantaciones forestales comerciales en Balancán, Tenosique y Emiliano Zapata.

En Yucatán los encontramos en el área de Protección de Flora y Fauna Balaan Kaax y Parque Nacional Dizibilchaltun.

Y en Chiapas en las áreas de Protección de Flora y Fauna Chankin, Nahá, Metzabok, Cascadas de Agua Azul, en Parque Nacional Palenque, Monumentos Naturales Bonampak, Yaxchilán y Reservas de la Biosfera Montes Azules, Lacantún y Chankin, así como Playas de Catazajá.

Alimentación

Los Saraguatos se alimentan de las hojas, frutos y flores de diferentes especies de árboles. Son selectivos en cuanto a las especies de árboles que consumen por lo que pueden llegar a recorrer grandes distancias en busca de alimento. Durante la temporada de lluvia tiene preferencia por las hojas tiernas, mientras que en épocas de sequía se alimentan de frutos, semillas y flores.

Según reporta el Programa de Acción para la Conservación de las Especies de primates (PACE), en condiciones extremas de fragmentación, se ha observado que los Saraguatos se pueden alimentar en huertos de mango (Mangnifera indica), tamarindo (Tamarindos indica), ciruela (Pronus Spp.), guayaba (Psidium Spp.) y plántulas de papaya (Carica Papaya). De igual manera, se han registrado monos aulladores desplazándose por el suelo y alimentándose de plántulas de algunas cucurbitáceas y fabáceas e inclusive a monos aulladores que han logrado subsistir en plantaciones forestales comerciales como el Eucalipto (Eucalypthus grandis).

Debido a la alta cantidad de fibra que consumen en su dieta a base de hojas, los monos Saraguatos requieren de un proceso digestivo muy lento por lo que pueden pasar más de la mitad del día reposando. Toman agua de las plantas que ingieren y en ocasiones beben directamente de huecos localizados en los árboles.

Reproducción

Las hembras alcanzan la madurez sexual entre los 4-5 años, los machos después de los 5 años. La reproducción puede ocurrir a lo largo de todo el año, siendo más común en la estación seca. La gestación dura más o menos seis meses y tienen generalmente una cría, a la que alimentan y transportan en su espalda hasta cumplir el primer año de edad.

La cría comienza a probar las hojas y frutos al mes de nacido y es destetado a los 15 meses de edad. Los individuos de ambos sexos se separan de sus grupos natales al alcanzar la madurez sexual, y pasan a formar parte de otros grupos.

Importancia Ecológica

De acuerdo con el PACE, los primates de México cumplen funciones ecológicas fundamentales para la permanencia de los bosques tropicales; por un lado son excelentes dispersores de semillas, por lo que contribuyen al mantenimiento de la diversidad arbórea y la estructura de los bosques y, por otro lado, al requerir áreas relativamente grandes en buen estado de conservación, los monos araña y aulladores pueden considerarse como especies indicadoras, que ayudan a la formulación de estrategias de conservación y a su monitoreo en áreas boscosas donde mantienen aún poblaciones saludables. Por el atractivo que representan para el ser humano, las especies de monos que viven en México pueden, además, considerarse como especies bandera, ayudando a justificar la protección de áreas boscosas y funcionando como foco de actividades ecoturísticas controladas en las Áreas Protegidas.

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